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El Carnaval se acerca y en muchos colegios se pide a los alumnos que acudan disfrazados al cole.

Los hay que trabajan el disfraz a través de cuentos, historias o materias de clase o que se enmarcan en proyectos educativos.

Y, a la vez, hay padres que se preguntan si esta práctica realmente es capaz de reportarles algún tipo de beneficio. A fin de cuentas, estamos haciendo que un niño cambie no solo su ropa, sino también su personalidad y su forma de comportarse durante unas horas.

Jugar a disfrazarse les aporta muchos beneficios

1

Desarrollan la empatía

Convertirse durante un ratito en otra persona, ya sea un súper héroe, un villano, un animal o un ser mágico, hace que el niño se ponga en el lugar de ese otro.

Los niños tienen una enorme capacidad de imaginación, y en seguida sus creativas mentes empiezan a pensar y a sentir de la forma en la que lo hace ese otro en el que se han convertido.

Nada estimula más la empatía, es decir, la capacidad de sentirse identificado con alguien y compartir sus sentimientos, que creer ser realmente esa otra persona, aunque sea por un breve espacio de tiempo.

2

Ayudan a superar la vergüenza, mejorar la comunicación y a socializar

Poder llevar una máscara o ser alguien distinto durante un rato, puede sacar en ellos cualidades que normalmente no poseen. Con un disfraz, somos capaces de decir cosas que en situaciones normales no somos capaces.

En un sentido estrictamente social, un lugar y un ambiente en el que todos están disfrazados hace más fácil superar los miedos y antipatías y generar una sensación de grupo.

3

Fomenta la imaginación y Estimula la creatividad

Basta un pequeño estímulo para activar su creatividad. Un trozo de tela puede ser suficiente para que un niño cree su mundo de fantasía.

Un disfraz no es solo la ropa que se lleva, es todo el proceso que acompaña la elección de la misma, o su elaboración: el maquillaje, los complementos, sombreros, zapatos… incluso la forma de andar, de hablar o de comportarse o la propia historia del personaje que se está representando.

Pero es muy importante no dárselo cerrado, sino permitirles explorar y decidir cómo lo quieren para que puedan crear un universo propio lleno de fantasía.

4

Les permite Liberar Emociones

Los disfraces son un buen método para que los niños liberen sus emociones.

A través de su personaje irán explorando sus emociones y, probablemente, manifestarán lo que sienten en sus personajes.

5

¡Los disfraces son divertidos!

No nos olvidemos de este punto.

Nos hacen reír, soñar y jugar, nos hacen partícipes de alegría y diversión, suelen venir acompañados de momentos de ocio en familia o con los amigos…

6

Les ayudan a expresarse

Cuando hay algún bloqueo emocional o una dificultad para comunicar una idea o sentimiento, nada mejor que realizar un cambio de rol para que salga esa parte oculta o difícil.

Esto ayuda a los niños a expresar emociones de forma más natural, sin el peso y la carga de filtros sociales y educacionales a los que están sometidos habitualmente.

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